Spanish Arabic Basque Belarusian Bulgarian Catalan Chinese (Simplified) Chinese (Traditional) Croatian Czech Danish Dutch English Finnish French Galician German Greek Hungarian Icelandic Italian Japanese Korean Norwegian Polish Portuguese Romanian Russian Serbian Swedish Turkish Ukrainian
Home Secciones Artículos El palomar

El palomar

 

El palomar.

Por: Dr. med. vet. J. P. Stosskopf

Desde hace mucho tiempo, se le dice a los novatos en la colombofilia: "Tú necesitas palomares claros, asoleados, secos y bien aireados, que se mantengan calientes".

Considerando esto un poco más, todo es muy vago y es mucho más fácil decirlo, a ponerlo en práctica. Nos tenemos que preocupar, por respaldar estas vagas afirmaciones, con hechos y números.

Desafortunadamente ocurre, que muchos colombófilos gastan con mucho gusto, bastante dinero en palomas costosas, pero están poco dispuestos, a invertir en termómetros para su palomar. Y más escasos son aún los colombófilos, que tienen en cuenta estos termómetros, para llegar a conclusiones valiosas, con la evaluación de los resultados obtenidos.

Es también adecuado, agregar al termómetro un barómetro (medida de la presión atmosférica) y un higrómetro (instrumento para medir la humedad atmosférica). Así se podrían realizar poco a poco estudios, que respaldados en cifras, claramente permitan ver las características del "palomar ideal"; un palomar, en el cual sean posibles los mejores rendimientos en todos los casos.

Pero determinadas cosas tienen que ser respetadas, poseen un carácter imperativo, son fisiológicas y sin ellas la paloma no puede rendir al máximo en la reproducción (calidad y cantidad de pichones) y en el vuelo (competencias de vuelo, exposiciones). A ellas inicialmente, las tenemos que considerar un poco más exactamente. Como todos los seres vivos superiores, la paloma necesita oxígeno. Y en el deporte, en lo que respecta a la paloma mensajera, ella necesita mucho de este.

Estudios realizados con aves, las cuales se mantenían en locales cerrados, han indicado que es necesario un suministro enorme de aire y de aire renovado. En los gallineros grandes, ventiladores de gran rendimiento permiten que cada gallina, la cual pesa entre 2 y 3 kilos, reciba aire renovado de 1 m3/hora. Si se comparan entonces las palomas con las gallinas, se llega a un palomar racional, en el cual las palomas se ajustan al reloj (20 horas), de manera que se debe renovar 1 m3/hora para 2 a 5 palomas. Cuando aplicamos este concepto a palomares pequeños de 20 palomas, entonces el aire tiene que penetrar por una ventana de aireación de 60 x 30 cm y debe ser evacuado por una abertura de ventilación, a la altura de la superficie del palomar, de por lo menos el mismo tamaño. Y esto por lo menos en 2 minutos, porque se trata de palomas, de las cuales cada una pesa 500 g.

La velocidad con la cual el aire puede evacuarse, se puede comprobar fácilmente con el humo de un cigarrillo, debido a que éste hace visible, el movimiento del aire.

Yo insisto en el problema de la aireación óptima, porque muchos primero piensan en el calor. Piensan que no tendrían mucha forma, sin el calor necesario.

Al respecto se puede decir en una forma generalizada, que los seres vivos de todas las especies animales, desde el hombre hasta los insectos, especialmente viven en regiones frías. Nadie puede vivir donde no hay suficiente aire y oxígeno. Se debe por lo tanto equilibrar: determinado calor, cuando es necesariamente indispensable y el oxígeno...sin que por el uno, se sacrifique el otro.

La experiencia me ha enseñado, que es prohibitiva la vida en aire utilizado, no solo por el cansancio corporal (el oxígeno actúa directamente en el trabajo muscular y en la evacuación de los productos de desecho), sino también, porque favorece los microbios y muy especialmente los microbios de la respiración, los cuales ya sabemos, son muy importantes en la capacidad de rendimiento de una paloma.

Para palomas de consumo y palomas de raza, pueden presentarse serias complicaciones, las cuales inclusive pueden terminar en su muerte. El gran arte consiste entonces, en establecer primero un calor óptimo y luego una aireación correcta.

El calentamiento sistemático de palomares, ha producido resultados catastróficos. Es imposible decir exactamente, porque es así. Quizás solo por el hecho, de que es muy exagerado. Una paloma, de la que se esperan rendimientos, no se debe simplemente envolver en algodón. El frío invernal nos muestra suficientemente cada año, que el es parte de la vitalidad disponible de la colonia. Esto se debe, a que la temperatura óptima para la paloma, una ave que esta totalmente protegida por bastante plumaje, esta por debajo de la temperatura, que se recomienda para el hombre.

El punto térmico nulo de la paloma, es decir, la temperatura a la cual la paloma no utiliza ninguna caloría del alimento para calentarse o para aumentar la temperatura corporal normal (41°C), es de aproximadamente 20°C. Para hombres se encuentra a los 30°C.

En la práctica de la colombofilia ocurre, que los cambios de temperatura más o menos bruscos, son perjudiciales para la forma de las palomas deportivas. La búsqueda de un equilibrio térmico en todo caso, será más necesaria que el calor. A propósito, todos los palomares que he conocido en mi vida, en los cuales los colombófilos han construido techos transparentes, con el pretexto de tener una radiación solar máxima, se han comprobado poco a poco, como palomares malos. Los cambios de temperatura ocurren en ellos demasiado rápido y son fuertes. En todo caso, todos los materiales que se utilizan en la construcción de los palomares, deben calentarse o enfriarse lentamente.

Todos los palomares que han sido construido tradicionalmente (madera, diferentes materiales aisladores, tejas), permanecen durante la mañana más tiempo fríos que el aire y en las tardes, cuando empieza la noche, están más tiempo calientes. Pero decir que ellos son calientes, es un chiste, la única fuente de calor, son las palomas mismas. Se puede decir con certeza, que en estos palomares los cambios de temperatura no son marcados y esto es muy importante.

Seguramente un palomar encima de una habitación, tiene un piso caliente. En estos palomares, todo el problema se soluciona, cuanto se logra una buena entrada de aire y una buena salida del mismo.

El calentamiento del aire a la altura del suelo, permite que este ascienda y así se tiene una corriente de aire, la cual se necesita para al mismo tiempo, solucionar el problema de la humedad.

En la colombofilia hay siempre la tendencia, de buscar palomares "demasiado calientes", con paredes dobles de cartón, fibra de vidrio, etc. Para muchos colombófilos, esto conduce a una catástrofe segura en sus palomares. Algunos tienen con esto éxito, esto es correcto, pero solo bajo ciertas condiciones: muy pocas palomas, con una garganta que no esta dañada por las tricomonas y absoluta ausencia de agentes causantes de la gripa. La experiencia muestra, que esto es mucho más difícil de realizar, de lo que se piensa. Esto explica también el éxito pasajero, que han vivido algunos colombófilos. Yo puedo por supuesto informar de éxitos muy sólidos, de todas las distancias, logrados bajo un techo plano y sencillo. ¡Ustedes también conocen esto seguramente!